La NASA “holoporta” a un médico a la Estación Espacial Internacional

La nueva tecnología permite interactuar en 3D con una persona desde cualquier lugar en el que se encuentre, como si estuviera en el mismo espacio físico

Un médico y sus colaboradores aparecieron súbitamente en la Estación Espacial Internacional (ISS) como si estuvieran viviendo junto a la tripulación: en realidad, fueron “holoportados” por la NASA. La innovación tecnológica hace posible interactuar con otras personas sin ninguna clase de limitación geográfica y en tres dimensiones, con máximo realismo. Es como si estuvieran frente a nosotros.

La ciencia ficción parece convertirse en realidad: como si se tratara de una escena de “Star Wars”, un médico y su equipo fueron “holoportados” a la Estación Espacial Internacional (ISS) utilizando la cámara Microsoft Hololens Kinect y un ordenador personal con el software Aexa, según una nota de prensa de la NASA. La holoportación permite a los usuarios interactuar con participantes remotos en 3D.

Según la agencia espacial estadounidense, el astronauta de la ESA (Agencia Espacial Europea) Thomas Pesquet desarrolló una conversación bidireccional con imágenes en vivo del Dr. Josef Schmid y su equipo, ubicadas en el medio de la Estación Espacial Internacional. Se trató del primer “apretón de manos” a través de holoportación que se realiza entre la Tierra y el espacio.

NO HAY DISTANCIAS QUE NOS SEPAREN

La holoportación es una tecnología de captura que permite reconstruir, comprimir y transmitir en vivo y en tiempo real modelos 3D de personas con alta calidad de imagen y elevado realismo.

Al integrarse con pantallas de realidad mixta como HoloLens, una tecnología desarrollada por la empresa Microsoft, permite comunicarse con otras personas en 3D como si estuvieran compartiendo nuestro propio espacio físico.

Vale recordar que la holoportación se utiliza desde 2016 en entornos especializados y experimentales, pero este es el primer uso en un ambiente tan extremo y remoto como el espacio. Como explica el propio Dr. Schmid, no solo es una forma completamente nueva de comunicación humana a través de grandes distancias, sino que plantea experiencias inéditas y emocionantes. Comunicarse e interactuar con usuarios remotos se vuelve tan natural como la comunicación cara a cara.

Aunque nuestro cuerpo físico no esté en el espacio, nuestra “entidad humana” sí lo está y puede viajar hasta allí. No importa que la estación espacial esté viajando a 17.500 metros por hora y en constante movimiento en órbita a más de 400 kilómetros sobre la Tierra: en el momento en el cual la tecnología se activa, las personas atraviesan las distancias y están presentes en el lugar al que fueron holoportadas, indicó Schmid.

USO FUTURO EN MISIONES ESPACIALES

Al parecer, esta nueva forma de comunicación podría funcionar como precursora para un uso más amplio en futuras misiones espaciales. Los próximos pasos incluyen profundizar la comunicación bidireccional: las personas en la Tierra son holoportadas al espacio y los astronautas son colocados de regreso en nuestro planeta. Por el momento, se utilizará para conferencias médicas privadas, encuentros familiares y para traer personalidades a la estación espacial que visiten a los astronautas.

Un punto interesante es que la holoportación y herramientas similares podrían tener grandes implicaciones en el futuro de los viajes al espacio profundo. Por ejemplo, a medida que avanzan los planes para las misiones a Marte, un obstáculo a superar serán los retrasos en las comunicaciones, que surgen durante el viaje hacia y desde Marte y se estiman en torno a unos 20 minutos.

Teniendo en cuenta que la comunicación es fundamental, tanto por razones médicas o de apoyo a la misión, la holoportación podría transformarse en la herramienta ideal para lograr que la tripulación esté comunicada permanentemente con la Tierra, sin importar el lugar del espacio en el que se encuentre, y pueda recibir la ayuda que necesite de los especialistas ubicados en nuestro planeta. Igual que en el cine, pero ahora en la vida real.