Fiscalía de Florida abre investigación contra ChatGPT tras tiroteo que dejó personas sin vida y heridos
🔸 Autoridades buscan determinar si la inteligencia artificial pudo influir en el ataque del 2025
#INTERNACIONAL | La Fiscalía de Florida abrió una investigación penal contra OpenAI y su herramienta ChatGPT para determinar si la inteligencia artificial tuvo algún papel en el tiroteo ocurrido en la Universidad Estatal de Florida en 2025, donde murieron dos personas y al menos seis resultaron heridas.
El fiscal general del estado, James Uthmeier, anunció que la indagatoria analizará si el chatbot “aconsejó” o facilitó información al atacante, lo que podría implicar responsabilidades legales bajo la legislación local.
De acuerdo con las autoridades, el sospechoso —identificado como Phoenix Ikner, de 21 años— habría mantenido intercambios con ChatGPT antes del ataque, en los que presuntamente recibió información sobre armas y otros aspectos relacionados con el crimen.
El fiscal Uthmeier fue contundente al señalar que, “si ChatGPT fuera una persona, estaría enfrentando cargos por asesinato”, aludiendo a que la ley estatal castiga a quien “ayude, incite o aconseje” la comisión de un delito.
Como parte del proceso, la Fiscalía emitió citatorios para que OpenAI entregue información interna, incluyendo políticas de seguridad, materiales de entrenamiento y datos relacionados con el caso.
La empresa negó cualquier responsabilidad en los hechos y aseguró que el ataque fue “una tragedia”, pero que su herramienta no promovió la violencia ni conductas ilegales.
Además, la compañía indicó que ha colaborado con las autoridades proporcionando información sobre la cuenta del sospechoso y defendió que ChatGPT solo ofrece datos disponibles públicamente.
La investigación es considerada una de las primeras de carácter penal en Estados Unidos contra una empresa de inteligencia artificial por su posible vínculo con un crimen.
El caso ocurre en medio de un creciente debate sobre los límites y responsabilidades de la IA, especialmente ante su posible uso en actividades delictivas.
Por ahora, las autoridades no han revelado el contenido completo de las conversaciones entre el atacante y el chatbot, mientras continúan las indagatorias para determinar si existe responsabilidad legal.